martes, 12 de octubre de 2010

Conferencia: "Independencia de Chile"


Se invita al público en general, a asistir a la conferencia sobre "Independencia de Chile" que impartirá el m. Marcos Marín, el próximo jueves 23 de septiembre.
Evento gratuito.


Chile


Chile es un país de América, ubicado en el extremo suroeste de América del Sur. Su nombre oficial es República de Chile y su capital es la ciudad de Santiago de Chile.

Chile comprende una larga y estrecha franja de tierra que se extiende, mayormente, entre el océano Pacífico y la cordillera de los Andes, desde los 17º29'57'S hasta los 56º32'S de latitud, limitando al norte con Perú, al este con Bolivia y Argentina, y al sur con elpaso Drake. Se encuentra posicionado mayormente en la costa pacífica del Cono Sur, aunque también posee sectores, en su extremo sudeste, pertenecientes al océano Atlántico sur.4 Además, posee territorios insulares en el océano Pacífico, como el archipiélago Juan Fernández, las islas Desventuradas, la isla Sala y Gómez y la isla de Pascua, las dos últimas ubicadas en la Polinesia, totalizando una superficie de 756.096,3 km².

Por otra parte, Chile reclama soberanía sobre una zona de la Antártida de más de 1 millón 250 mil km² denominada Territorio Chileno Antártico, comprendida entre los meridianos 90º y 53º Oeste, prolongando su límite meridional hasta el Polo Sur. Esta reclamación está congelada de acuerdo a lo establecido por el Tratado Antártico, sin que su firma constituya una renuncia.

Debido a su presencia en Sudamérica, Oceanía y la Antártida, Chile se define a sí mismo como un país tricontinental.5

Sus más de 17 millones de habitantes promedian índices de desarrollo humano, porcentaje de globalización, PIB per cápita, nivel de crecimiento económico y calidad de vida, que se encuentran entre los más altos de América Latina.

República de Chile
Bandera de ChileEscudo de Chile
BanderaEscudo
Lema: «Por la razón o la fuerza»
Himno nacional: Himno Nacional de Chile
Situación de Chile
CapitalSantiago de Chile
Escudo de Armas de Santiago de Chile

33°26' S 70°39' O
Ciudad más pobladaSantiago de Chile
Idioma oficialEspañol / Castellano (de facto)
Forma de gobiernoRepúblicademocráticapresidencial
PresidenteSebastián Piñera
Independencia
Primera Junta
Declarada
Reconocida
de España
18 de sep. de 1810
12 de feb. de 1818
25 de abr. de 1844
Superficie
• Total
• % agua
Fronteras
Puesto 38º
756.096,3² km²
1,07%
6.171 km
Población total
• Total
Densidad
Puesto 60º
17.094.275 (2010 est.)1
22,62 hab/km²
PIB (nominal)
• Total (2010)
PIB per cápita
Puesto 48º
USD 196.451 millones2
USD 11.4282
PIB (PPA)
• Total (2010)
PIB per cápita
Puesto 45º
USD 256.813 millones2
USD 14.9392
IDH (2007)Green Arrow Up Darker.svg 0,878 (44º) – Alto3
MonedaPeso chileno ($, CLP)
GentilicioChileno, -a
Huso horario
• en verano
UTC-4³
UTC-3³
Dominio Internet.cl
Prefijo telefónico+56
Prefijo radiofónico3GA-3GZ, CAA-CEZ, XQA-XRZ
Código ISO152 / CHL / CL
Miembro de: ONU, OEA, APEC, P4, OCDE;ALADI,OLADE, OEI, Grupo de Río, CIN, Unasur; BID,OMC,CAF4, CAN4, Mercosur4; G-77, INTERPOL,OMS
¹ El Congreso Nacional tiene su sede enValparaíso.
² Se incluye la isla de Pascua (Oceanía) y elArchipiélago de Juan Fernández. Chile, además, reclama 1.250.000 km² de laAntártica, entre los meridianos 53º y 90º.
³ La isla de Pascua y la isla Sala y Gómeztienen el huso horario UTC-6 y, en verano, UTC-5.
4 Estado asociado.

Formación y expansión de la nación

En 1810, comenzó un proceso de búsqueda de la autodeterminación de Chile, con el establecimiento de la Primera Junta de Gobierno, iniciando un periodo conocido como Patria Vieja, que duraría hasta el Desastre de Rancagua en 1814, cuando las tropas realistas reconquistarían el territorio. Las tropas independentistas, refugiadas en Mendoza, formarían junto a las tropas argentinas el Ejército de los Andes comandado por el General en Jefe José de San Martín que liberaría Chile tras la batalla de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817. Al año siguiente, se declararía la Independencia de Chile, durante el gobierno del Director Supremo Bernardo O'Higgins.

O'Higgins inició un período de reformas que provocó el descontento de gran parte de la oligarquía, lo que causó su abdicación en 1823. Durante los siete años siguientes, Chile se vería sometido a una serie de procesos que buscaban dar organización al nuevo país. Tras una serie de intentos fallidos y la victoria conservadora en la Revolución de 1829, se dio inicio a un periodo de estabilidad en la llamada República Conservadora cuyo máximo referente fue el ministro Diego Portales, que sentaría las bases de la organización del país durante gran parte del siglo XIX, con la Constitución de 1833.

Chile lentamente comenzó a expandir su influencia y a establecer sus fronteras. Mediante el Tratado de Tantauco, el Archipiélago de Chiloé fue incorporado en 1826. La economía comenzó a tener un gran auge debido al descubrimiento del mineral de plata de Chañarcillo y al creciente comercio del puerto de Valparaíso, lo que llevó a un conflicto por la supremacía marítima en el Pacífico con el Perú. La formación de la Confederación Perú Boliviana fue considerada como una amenaza para la estabilidad del país y Portales declaró la guerra que terminaría con la victoria chilena en la Batalla de Yungay en 1839 y la disolución de la Confederación. Al mismo tiempo, se intentó afianzar la soberanía en el sur de Chile intensificando la penetración en la Araucanía y lacolonización de Llanquihue con inmigrantes alemanes. La región de Magallanes fue incorporada en 1843 y la zona de Antofagasta, en aquel entonces territorio boliviano, comenzó a ser poblada.


Aunque Chile y Bolivia firmaron tratados de límites en 1866 y 1874, no lograron resolver sus disputas y el 14 de febrero de 1879, Chiledesembarcó sus tropas en el puerto de Antofagasta, iniciando las acciones militares contra Bolivia. Perú había firmado previamente unpacto de alianza defensiva con Bolivia, por lo que Chile le declaró a ambos la guerra el 5 de abril de aquel año, dando inicio formal a laGuerra del Pacífico, que finalizaría con las firmas del Tratado de Ancón con el Perú y el Pacto de Tregua con Bolivia de 1884. Tras el conflicto, Chile obtuvo el dominio sobre el departamento boliviano de Antofagasta y las provincia peruanas de Tarapacá, Arica y Tacna, esta última en posesión hasta 1929, y logró resolver sus asuntos limítrofes con Argentina en la Patagonia y la Puna de Atacama. Al mismo tiempo, se logró el fin de la Guerra de Arauco con la Pacificación de la Araucanía en 1881 y la incorporación de la isla de Pascua en 1888.Tras treinta años de gobierno conservador, en 1861 se inició un período de dominio del Partido Liberal que se caracterizaría por la riqueza económica obtenida de la explotación minera del salitre en la zona de Antofagasta, lo que provocaría diferencias limítrofes con Bolivia, país que reclamaba dicho territorio como suyo. En 1865, Chile entró en guerra contra España por una serie de desafortunadas circunstancias. El 31 de marzo de 1866, la escuadra española al mando del almirante Casto Méndez Núñez bombardeó por 3 horas la ciudad de Valparaíso. El conflicto fue exclusivamente marítimo y terminó formalmente en 1883 con la firma del Tratado de Paz y Amistad entre ambas naciones.


Guerra del Pacífico: Combate Naval de Iquique,21 de mayo de 1879.



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domingo, 10 de octubre de 2010

Carta de Evaristo Madero a Porfirio Díaz. Tema: Para vindicarnos de las intrigas de nuestros enemigos.

Carta de Evaristo Madero a Porfirio Díaz. Tema: Para vindicarnos de las intrigas de nuestros enemigos.
México, diciembre 27 de 1910.

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Señor Presidente de la República:

Mi hermano Salvador tuvo el gusto, en días pasados, de entregar á Ud. una carta de mi padre D. Evaristo Madero, y hoy me es satisfactorio hacerle á Ud. entrega de una segunda carta.

Mi Sr. padre me suplicó manifestara á Ud. su pena al no serle posible venir á visitar á Ud. en este momento, debido á trastornos que ha tenido en su salud; pero será muy grato para él venir aquí durante el mes de enero, si Ud. se sirve recibirlo.

Por mi parte, tengo que agradecer á Ud. esta oportunidad que Ud. nos ofrece para escucharnos, y que nos permite sincerarnos ante Ud. y hacerle ver la atmósfera malsana en que nuestros enemigos pretenden colocarnos, señalándonos como instigadores y sostenedores de la sedición.

Si no hemos solicitado antes de esta fecha una audiencia de Ud. Sr. Presidente, para vindicarnos de las intrigas de nuestros enemigos, ha sido por no molestarlo, y sobre todo, porque considerábamos al Supremo Gobierno perfectamente informado de nuestra conducta y de nuestro modo de ser, por los Jefes Superiores que residen en el Norte de la República, como el Sr. Gral Gerónimo Treviño, como el Sr. Gen. José María Mier, como el Sr. Lic. Jesús J. del Valle, Gobernador de Coahuila, y en general, por todas las personas sensatas de la Frontera.

Ellas, mejor que nosotros mismos, pueden decir á Ud. los diversos intereses y negocios que manejamos, y los cuales sólo pueden desarrollarse al amparo del orden y de la paz.

En todos los tonos hemos dicho y hecho publicar por la prensa, tanto mi padre D. Evaristo como yo, que nunca hemos simpatizado con los trabajos políticos de mi sobrino D. Francisco Madero hijo, y que hemos reprobado enérgicamente su actitud reciente.

Nadie puede negar que somos los primeros en respetar el orden establecido y que ayudamos al Gobierno con lealtad y buena fe.

De nuestro propio peculio hemos sostenido una fuerza de 20 hombres en la Ciudad de Parras, que pusimos a disposición del Sr. Alcalde 1°, y en las minas de carbón de la Rosita, nos apresuramos igualmente en poner 25 hombres armados y montados á disposición del Presidente Municipal de San Juan de Sabinas.

Sobre ésto podrá atestiguar el Sr. Gobernador de Coahuila, á quien se ha dado cuenta de todo.

Recientemente nos ha parecido que Ud., Sr. Presidente, había cambiado de opinión respecto de nosotros, y hemos venido á comprenderlo, al recibir la visita del nuevo Interventor interino del Banco de Nuevo León, Sr. Javier Larrea, quien nos expuso las instrucciones que traía de Ud., de cortar todas las cuentas nuestras, exigiendo que fueran pagadas.

No solamente se refiere el Sr. Larrea á las cuentas de la familia Madero, sino á todas las cuentas de las negociaciones en que, directa ó indirectamente, estamos interesados.

Naturalmente que en vista de estas instrucciones al Banco de Nuevo León y también al Banco Mercantil de Monterrey, y supongo yo á otros Bancos, no cabe duda ninguna sobre las intenciones del Gobierno, demostrándose igualmente, que desean tratarnos como enemigos.

Como los temores que tiene el Gobierno respecto de nosotros son graves, y nos lastiman en alto grado, deseamos apresurarnos á demostrar á Ud. que las sospechas no tienen fundamento ninguno y son propaladas por nuestros enemigos gratuitos.

Principiando por el Banco de Nuevo León, hemos tenido el gusto de dar al Sr. Larrea todos los informes que ha solicitado, lo hemos impuesto de toda la marcha de los negocios, se le ha explicado la procedencia de las cuentas y se le ha demostrado el tiempo que tienen de abiertas, que todas datan desde hace varios años.

Se le ha hecho observar la baja que ha tenido la cartera del Banco de Nuevo León desde el año pasado y también desde la visita que nos hizo el S. Martínez Sobral en el mes de noviembre último.

Nos manifestó el Sr. Larrea el deseo del Gobierno de que no se diera un centavo más á ninguna de nuestras cuentas, y con gusto accedimos á ello.

Nos indicó que deseaba Ud. que se fueran saldando los documentos nuestros que estén por vencer, al llegarse el plazo, y se accedió á ello.

Nos manifestó que deseaba Ud. que se cobraran por delante las cuentas de Francisco I. Madero y de Gustavo Madero, así como de los negocios de ellos, á lo cual no pusimos reparo.

Precisamente el día 22 del actual vencieron documentos de la Compañía Ganadera de la Merced y de Francisco I. Madero y Hno., por $ 95,000.00, que estaban garantizados con prenda, y desde el día siguiente del vencimiento, se procedió en la forma legal para rematar las prendas.

En fin, Señor, aunque el Banco de Nuevo León reciba perjuicio al cobrar esas cuentas, estamos dispuestos á sufrirlo por complacer al Gobierno.

Nos manifestó igualmente el Sr. Larrea, que á su vencimiento cobráramos los créditos del Sr. Lorenzo González Treviño y que se cerrara la cuenta corriente que llevamos á la Compañía de Terrenos y Ganados de San Diego, y sobre ésto le hicimos presente, que dadas las condiciones en que se encuentra dicho Sr., sería casi imposible hacerlo; pero si el Gobierno lo desea, también le pasaremos aviso, aunque estábamos en la creencia de que este señor merecía las consideraciones del Gobierno, quien lo había ayudado grandemente, extrañándonos que le retirara su protección.

Por lo que toca á las cuentas corrientes nuestras, y digo nuestras las de mis hermanos, mi padre D. Evaristo y los negocios en que estamos interesados, como la Compañía Carbonífera de Sabinas, la Compañía Metalúrgica de Torreón, los Molinos de Harina, las Compañías explotadoras de Guayule, etc., etc., le ofrecimos cubrirlas al Sr. Larrea en el curso del año de 1911.

Es generalmente una buena práctica bancaria, la de cobrar los documentos procedentes de préstamos; pero en las condiciones actuales, y hoy por hoy, llevan gran riesgo los Bancos de quedarse con su dinero, y está en su interés colocarlo con las mejores garantías y seguridades, á la vez que sean cobrables los préstamos cuando se necesiten.

Esto es, precisamente, lo que ha hecho el Banco de Nuevo León, y á excepción de algunas cuentas grandes inmovilizadas, de las cuales tiene conocimiento el Gobierno desde hace muchos años, por lo general los préstamos á los miembros de la familia Madero se han hecho bajo las anteriores consideraciones, y en su mayor parte está disponible el dinero á sus vencimientos.

Pero si el mejor Banco, en caso de pánico y falta de confianza, se vería muy comprometido para pagar sus depósitos, con más razón un particular o grupo de particulares que han pedido el dinero, no para tenerlo en caja, sino para invertirlo en operaciones que tardan mayor o menor tiempo para liquidarse, y si el Gobierno se propone insistir con los diversos Bancos de la República para que se llamen todas las cuentas de la familia Madero y de los negocios en que indirectamente intervienen, es casi seguro que sería imposible realizar suficientes valores para hacer frente á esos pagos, sembrando la desconfianza en todas partes.

Habría tal vez razón de proceder así, si de las investigaciones que se practicaran se viniera en conocimiento de que alguna ayuda ha salido para los movimientos sediciosos que desgraciadamente han aparecido en partes remotas del país; pero ¿proceder de ese modo sólo por sospecha? No creemos que se registraría un paralelo semejante.

No hay que olvidar, Sr. Presidente, que al proceder de esa manera y al causar la ruina de tantas negociaciones prósperas, quedarían sin ocupación más de 10,000 obreros que á su vez dan el sustento á 40 ó 50,000 almas; y no solamente se resentirían los negocios en los cuales estamos interesados, sino la desconfianza que resultaría con esta determinación del Gobierno, sería tan grande, que por mucho tiempo se detendría el desarrollo de la parte Norte de la República.

Para demostrar á Ud., Sr. Presidente, que ni un sólo centavo ha salido de nuestros negocios diversos para estos movimientos revolucionarios, hemos ofrecido á Ud., y estamos dispuestos á enseñar á un representante de Ud., nuestros libros de contabilidad, nuestra correspondencia, nuestro archivo, y en fin, todo lo que juzgue necesario investigar, no solamente en el Banco de Nuevo León, sino en todos los negocios de mi padre D. Evaristo Madero, de mi casa Ernesto Madero y Hnos., de la Cía. Carbonífera de Sabinas, Compañía Metalúrgica de Torreón, Molinos de Cilindros de Monterrey, Molinos del Fénix, Compañía Explotadora Coahuilense (Fábrica de Guayule en Parras), Salvador Madero y Cía., Cía. Industrial de Parras, etc., etc., que dependen de nosotros.

Voy a permitirme indicar á Ud., Sr. Presidente, en qué hemos invertido en estos dos últimos años, las utilidades que han producido nuestros negocios:

Hemos aumentado el capital social de la Compañía Industrial de Parras, en un millón de pesos, para completar tres millones, y se están instalando actualmente, el completo para 800 telares, así como nueva maquinaria para estampe y acabado de géneros.

En la Compañía Carbonífera de Sabinas hemos levantado en el curso del año pasado, una instalación de hornos de coke Belgas, se han abierto nuevos tiros de explotación, se han construido grandes lavadoras para el carbón y se ha desarrollado ese negocio al grado de que es ahora el primero en su género en la República, produciendo de treinta y cinco á cuarenta mil toneladas mensuales de carbón, y está para producir seis mil toneladas mensuales de coke.

Sólo este negocio da vida al pueblo de la Rosita, que cuenta con 6,000 almas, y se rayan ahí $120,000.00 mensuales.

El Sr. Director del Instituto Geológico, D. José Aguilera, acaba de practicar una visita á ese mineral en días pasados, para informar á un grupo de Banqueros franceses que se han interesado en lanzar en el mercado de París una emisión de bonos hipotecarios, y cuyo negocio estaba prácticamente terminado y listo para llevarse á cabo en noviembre pasado, si no hubieran ocurrido los trastornos desgraciados que han perjudicado tanto al país.

En la Compañía Metalúrgica de Torreón, se han instalado hornos y convertidores para cobre metálico, y no obstante las malas condiciones porque atraviesa la industria minera, se ha procurado colocar á ese negocio en situación de desempeñar el papel que le corresponde.

En el curso de los dos años pasados, se ha aumentado la capacidad en las fábricas de Guayule de Parras, San Tiburcio y se acabó de instalar la que teníamos en propiedades del Sr. don Antonio V. Hernández, al Norte de San Pedro, Coahuila.

Recientemente se han hecho compras de maquinaria para la hacienda de San Tiburcio á casas alemanas, que importa más de ciento cincuenta mil pesos.

Podemos decir que gracias á nuestros trabajos, esta industria guayulera no ha sido monopolizada por los americanos dueños de la Compañía Continental de Torreón.

En los últimos meses hemos organizado, en unión de otros capitalistas de la Frontera, la Compañía Harinera del Golfo, estando para terminarse la instalación de un gran molino para harinas y de grandes elevadores para trigo, en el Puerto de Tampico, y se ha empezado á construir un segundo molino en la Ciudad de Mérida, habiéndose ya recibido la maquinaria para su movimiento.

En la parte agrícola y ganadera de nuestras propiedades, se han construído grandes presas para regadío, en las cuales se han gastado más de $ 100,000.00.

Actualmente se están llevando á cabo obras de captación de aguas en la vecindad de Parras, Coahuila, perforando los cerros y haciendo túneles de más de 2,000 metros de longitud.

En la Frontera de Coahuila, en nuestros terrenos vecinos al Río Bravo, se ha mejorado la propiedad con estanques, cercas de alambre, etc., etc. y se han comprado más de 5,000 reses.

Por último, Sr., el mes pasado hemos ayudado á nuestro hermano político, D. Lorenzo González Treviño, con la suma de $ 450,000.00 para permitirle que terminara el desarrollo de las grandes obras que ha llevado á cabo en sus haciendas de San Carlos, cerca de Ciudad Porfirio Díaz, y teníamos arreglado con él un empréstito refaccionario de $300,000.00 para el año entrante, á fin de ayudarlo á levantar sus cosechas.

En fin, Señor, si algo se nos puede tachar en materia de negocios, es solamente el haber caminado demasiado aprisa, haciendo inversiones nuevas antes de pagar nuestras cuentas en los Bancos.

Pero precisamente, la existencia de esas cuentas en los Bancos, es la mejor garantía que el Gobierno puede tener de nosotros. Esa es una prueba convincente de nuestras buenas intenciones y propósitos.

¿Ud. cree, Sr. Presidente, que si fuéramos nosotros revolucionarios y amantes del desorden, hubiéramos invertido en estas diversas industrias en los dos últimos años, más de tres millones de pesos de nuevo capital?

Si Ud. se sirve reflexionar un momento,sobre lo que acabo de decirle, se formará Ud. juicio exacto de nuestras intenciones y de nuestro modo de ser.

Aunque me esté mal el decirlo, Sr. Presidente, somos de los pocos mexicanos que trabajan, que exponen su dinero en negocios, que desarrollan la riqueza del país y que no nos ocupamos de lo que hace el vecino.

¿Y Ud. considera justo, Sr. Presidente, que el Gobierno trate de arruinar negociaciones de esta índole, y que se premie de ese modo nuestro apego al trabajo y nuestra adhesión al orden, y todo por simples sospechas y por odio de nuestros enemigos?

A usted no se le oculta, Sr. Presidente, que á los que prosperan en sus negocios, á los que tienen éxito mayor o menor en sus empresas, no les faltan envidiosos que traten de denigrarlos.

Nosotros tenemos la conciencia de que no hemos hecho mal á nadie á sabiendas, y hemos visto con profunda tristeza, que á las personas á quienes hemos ayudado ayer, son las primeras que hoy vuelven en nuestra contra.

En otras partes de la República existen otros grupos financieros de grande importancia, y que descuellan por su amor al trabajo y por su reputación de hombres honrados.

Me refiero á la familia Terrazas en Chihuahua, y á la familia Molina en Yucatán.

Pues, bien, Señor, aunque todos estamos convencidos de que no hay mejores ciudadanos que ellos, tampoco les faltan enemigos en su propia tierra, que tienen envidia y aversión á sus negocios.

Me permito hacer esta comparación tan sólo para llamar la atención de Ud. sobre que los hombres de negocios siempre tienen grandes enemigos que aprovechan las oportunidades que se presentan para denigrarlos.

Si antes, durante la campaña política para el Gobierno del Estado de Coahuila, así como para la campaña Presidencial, no prestamos la más ligera ayuda al antirreeleccionismo, no sé cómo se puede llegar á pensar que ahora que han brotado estos movimientos antipatrióticos en la República, pudiéramos nosotros, que somos los que más necesitamos de la paz y del orden, contribuir á la sedición.

Señor Presidente, agradecemos a Ud. mucho la atención con que se ha servido escucharnos, y lo mismo que mi padre suplica á Ud. en esa carta que he tenido el gusto de entregarle, nosotros también suplicamos que nos quiten esa nota de sospechosos con que se quiere manchar á los que sólo nos dedicamos al trabajo honrado.

Si Ud. decide proseguir adelante con su investigación, repetimos que estamos dispuestos á poner á disposición de Ud. nuestros libros, correspondencia, nuestras actas privadas y hasta el testamento de mi padre D. Evaristo, á quien se ha querido imputar que ha dejado á Panchito Madero un millón de pesos (según nos informa el Sr. Larrea) y lo cual es tan insigne mentira como las demás que urden nuestros enemigos en nuestra contra.

Estoy cierto, Señor, que Ud. se convencerá pronto que entre todos sus amigos no hay personas más amantes de la paz, del orden y más apegados al trabajo, que nosotros mismos.

México, diciembre 27 de 1910.

Evaristo Madero
[Rúbrica]

lunes, 20 de septiembre de 2010

Conferencia "Tratados de Córdoba"


Se invita al público en general, a asistir a la conferencia sobre los "Tratados de Córdoba" que impartirá el lic. César Ferrari, el próximo jueves 23 de septiembre.
Evento gratuito.

Los Tratados de Córdoba son un documento en los que se reconoce la independencia de la Nueva España, parte de lo que ahora es México, firmado en la ciudad de Córdoba, Veracruz el 24 de agosto de 1821, por Juan de O'Donojú (primer y último jefe político superior de Nueva España) y Agustín de Iturbide, (comandante del Ejército Trigarante). El texto está compuesto por diecisiete artículos que representan una extensión al Plan de Iguala.



TRATADOS CELEBRADOS EN LA VILLA DE CÓRDOBA EL 24 DEL PRESENTE, ENTRE LOS SEÑORES DON JUAN DE O'DONOJÚ, TENIENTE GENERAL DE LOS EJÉRCITOS DE ESPAÑA, Y DON AGUSTÍN DE ITURBIDE, PRIMER JEFE DEL EJÉRCITO IMPERIAL MEXICANO DE LAS TRES GARANTÍAS.


Pronunciada por Nueva España la independencia de la antigua, teniendo un ejército que sostuviese este pronunciamiento, decididas por él las provincias del reino, sitiada la capital en donde se había depuesto a la autoridad legítima, y cuando sólo quedaban por el gobierno europeo las plazas de Veracruz y Acapulco, desguarnecidas y sin medios de resistir a un sitio bien dirigido y que durase algún tiempo, llegó al primer puerto el teniente general don Juan de O'Donojú, con el carácter y representación de capitán general y jefe superior político de este reino, nombrado por S.M., quien deseoso de evitar los males que afligen a los pueblos en alteraciones de esta clase, y tratando de conciliar los intereses de ambas Españas, invitó a una entrevista al primer jefe del ejército imperial don Agustín de Iturbide, en la que se discutiese el gran negocio de la independencia, desatando sin romper los vínculos que unieron a los dos continentes. Verificóse la entrevista en la villa de Córdoba el 24 de Agosto de 1821, y con la representación de su carácter el primero, y la del Imperio mexicano el segundo, después de haber conferenciado detenidamente sobre lo que más convenía a una y otra nación, atendido el estado actual y las últimas ocurrencias, convinieron en los artículos siguientes, que firmaron por duplicado para darles toda la consolidación de que son capaces esta clase de documentos, conservando un original cada uno en su poder para mayor seguridad y validación:


I. Esta América se reconocerá por nación soberana e independiente, y se llamará en lo sucesivo "Imperio Mexicano".

II. El gobierno del Imperio será monárquico constitucional moderado.

III. Será llamado a reinar en el Imperio mexicano (previo juramento que designa el artículo 4º del plan), en primer lugar el señor don Fernando VII, rey católico de España; y por su renuncia o no admisión, su hermano el Serenísimo Señor infante don Carlos; por su renuncia o no admisión, el Serenísimo Señor infante don Francisco de Paula; por su renuncia o no admisión, el Serenísimo Señor don Carlos Luis, infante de España, antes heredero de Etruria, hoy de Luca; y por renuncia o no admisión de éste, el que las Cortes del Imperio designen..

IV. El emperador fijará su corte en México, que será la capital del Imperio.

V. Se nombrarán dos comisionados por el Excelentísimo Señor O'Donojú, los que pasarán a la Corte de España a poner en las reales manos del Señor Don Fernando VII copia de este tratado y exposición que le acompañará, para que sirva a S.M. de antecedente mientras las Cortes le ofrecen la corona con todas las formalidades y garantías que asunto de tanta importancia exige, y suplican a S.M. que en el caso del artículo III, se digne noticiarlo a los Serenísimos Señores infantes llamados en el mismo artículo por el orden que en el se nombran, interponiendo su benigno influjo para que sea una persona de las señaladas de su augusta casa la que venga a este Imperio, por lo que se interesa en ello la prosperidad de ambas naciones, y por la satisfacción que recibirán los mexicanos en añadir este vínculo a los demás de amistad con que podrán y quieren unirse a los españoles.

VI. Se nombrará inmediatamente, conforme al espíritu del Plan de Iguala, una junta compuesta de los primeros hombres del Imperio por sus virtudes, por sus destinos, por sus fortunas, representación y concepto, de aquellos que están designados por la opinión general, cuyo número sea bastante considerable para que la reunión de luces asegure el acierto en sus determinaciones, que serán emanaciones de la autoridad y facultades que les concedan los artículos siguientes.

VII. La junta de que trata el artículo anterior, se llamará Junta provisional gubernativa.

VIII. Será individuo de la Junta provisional de gobierno el teniente general don Juan de O'Donojú, en consideración a la conveniencia de que una persona de su clase tenga una parte activa e inmediata en el gobierno, y de que es indispensable omitir algunas de las que estaban señaladas en el expresado plan en conformidad de su mismo espíritu.

IX. La Junta provisional de gobierno tendrá un presidente nombrado por ella misma, y cuya elección recaerá en uno de los individuos de su seno o fuera de él, que reúna la pluralidad absoluta de sufragios, lo que si en la primera votación no se verificase, se procederá a segundo escrutinio entrando en él los dos que hayan obtenido más votos.

X. El primer paso de la Junta provisional de gobierno será hacer un manifiesto al público de su instalación y motivos que la reunieron, con las demás explicaciones que considere convenientes para ilustrar al pueblo sobre sus intereses y modo de proceder en la elección de diputados a Cortes, de que se hablará después.

XI. La Junta provisional de gobierno nombrará, en seguida de la elección de su presidente, una regencia compuesta de tres personas de su seno o fuera de él, en quien resida el poder ejecutivo y que gobierne en nombre del monarca, hasta que este empuñe el cetro del Imperio.

XII. Instalada la Junta provisional gobernará interinamente conforme a las leyes vigentes en todo lo que no se oponga al Plan de Iguala, y mientras las Cortes formen la constitución del Estado.

XIII. La regencia, inmediatamente después de nombrada, procederá a la convocación de Cortes conforme al método que determine la Junta provisional de gobierno, lo que es conforme al espíritu del artículo 24 del citado plan.

XIV. El poder ejecutivo reside en la regencia, el legislativo en las Cortes; pero como ha de mediar algún tiempo antes que éstas se reúnan, para que ambos no recaigan en una misma autoridad, ejercerá la Junta el poder legislativo, primero, para los casos que puedan ocurrir y que no den lugar a esperar la reunión de las Cortes, y entonces procederá de acuerdo con la regencia; segundo, para servir a la regencia de cuerpo auxiliar y consultivo en sus determinaciones.

XV. Toda persona que pertenece a una sociedad, alterado el sistema de gobierno, o pasando el país a poder de otro príncipe, queda en el estado de libertad natural para trasladarse con su fortuna adonde le convenga, sin que haya derecho para privarle de esta libertad, a menos que tenga contraída alguna deuda con la sociedad a que pertenecía por delito, o de otro de los modos que conocen los publicistas: en este caso están los europeos avecindados en Nueva España y los americanos residentes en la península; por consiguiente, serán árbitros a permanecer adoptando esta o aquella patria, o a pedir su pasaporte, que no podrá negárseles, para salir del Imperio en el tiempo que se prefije, llevando o trayendo sus familias y bienes; pero satisfaciendo a la salida por los últimos, los derechos de exportación establecidos o que se establecieren por quien pueda hacerlo.

XVI. No tendrá lugar la anterior alternativa respecto de los empleados públicos o militares que notoriamente son desafectos a la independencia mexicana; sino que estos necesariamente saldrán del Imperio dentro del término que la regencia prescriba, llevando sus intereses y pagando los derechos de que habla el artículo anterior.

XVII. Siendo un obstáculo a la realización de este tratado la ocupación de la capital por las tropas de la península, se hace indispensable vencerlo; pero como el primer jefe del ejército imperial, uniendo sus sentimientos a los de la nación mexicana, desea no conseguirlo con la fuerza, para lo que le sobran recursos, sin embargo del valor y constancia de dichas tropas peninsulares, por falta de medios y arbitrios para sostenerse contra el sistema adoptado por la nación entera, don Juan de O'Donojú se ofrece a emplear su autoridad, para que dichas tropas verifiquen su salida sin efusión de sangre y por una capitulación honrosa.

VILLA DE CÓRDOBA, 24 DE AGOSTO DE 1821.- AGUSTÍN DE ITURBIDE.- JUAN DE O'DONOJÚ.***


***El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución/Compartir-Igual 3.0; cláusulas adicionales pueden aplicar. Véase los términos de uso para más detalles.